Portal    Foro    Buscar    FAQ    Registrarse    Conectarse
Publicar Nuevo Tema  Responder al Tema Página 1 de 1
 
«Workahólicos»: huida al trabajo
Autor Mensaje
Responder Citando  
Mensaje «Workahólicos»: huida al trabajo 
 
«Workahólicos»: huida al trabajo

POR M.J. PÉREZ-BARCO. MADRID.

Viven para trabajar. Son adictos a la oficina, a su despacho, a las reuniones y a la empresa. Se llaman «workahólicos», personas que hacen del trabajo su único fin en la vida. Pasan las horas enganchados al móvil y al portátil. Llegan de noche a casa, a veces de madrugada, y renuncian a sus días libres, fines de semana y vacaciones. No ven a los amigos de siempre, apenas a la pareja y tampoco comparten los momentos especiales de sus hijos. El deporte no les divierte y desprecian las actividades de ocio y hasta las reuniones familiares. Cuando la espiral laboral les tiene completamente absorbidos achacan el estrés, el insomnio, los ataques de ansiedad y de pánico e incluso se enganchan a otras adicciones -tabaco, alcohol o cocaína- para mantener su ritmo frenético y de vértigo.

Es entonces cuando sufren los efectos más devastadores: el matrimonio se viene abajo, la mayoría se divorcia o se separa. Y la salud física y psíquica se deteriora hasta tal punto que aparecen serias patologías como depresión, hipertensión, infartos, accidentes cardiovasculares, úlceras de estómago... En el peor de los extremos, incluso riesgo de suicidio y muerte.

«Es la única adicción políticamente correcta, porque no lleva ningún estigma sino que es presentable en sociedad como una virtud», explica el Iñaki Piñuel, psicólogo y autor del libro «La dimisión interior». «Es muy habitual decir que uno mismo es un poco adicto al trabajo y está bien visto», matiza.

Sin embargo, el «workaholismo» esconde otra realidad. Cuando el trabajo se convierte en un refugio, en una huida, se trata «de una forma de eludir problemas psicológicos, familiares y personales -señala el experto-. Desde la insatisfacción de la vida con la pareja hasta problemas de baja autoestima, de relación con los demás... Los «workahólicos» suelen ser poco sociables. Pero en el trabajo se sienten útiles, gratificados, satisfechos y pueden mantener relaciones con los compañeros».

Este perfil de los adictos al trabajo resulta más frecuente encontrarlo en puestos directivos, mandos intermedios, empresarios, agentes de publicidad, consultores y profesionales liberales (abogados, periodistas y profesionales de compañías dedicadas a las tecnologías de la información y comunicación). Suelen ser hombres de entre 25 a 40 años, que abandonan su papel de marido, padre y amigos. «Sólo se sienten trabajadores -apunta Piñuel-. Y es muy difícil que se reconozcan como tales. Siempre tienen una justificación. Suelen decir que «la vida es así», que «nadie dijo que fuera fácil» o que «el que algo quiere algo le cuesta». No dan importancia a un problema que termina destruyéndoles».

Pero el «workahólico» se puede desarrollar en cualquier ámbito y sector laboral. Pepe García Utrilla, responsable del área de mandos intermedios de Comfia -la federación de servicios financieros de CC.OO.-, explica que en el sector bancario y en las compañías de seguros también existen muchos adictos al trabajo.

Aunque todo tiene su picaresca. Si bien el adicto al trabajo puede ser considerado prácticamente una persona enferma hay quienes no lo están, aunque pueda parecerlo, y siguen otra estrategia. «Es muy típico el culto al jefe. A veces muchos se van a comer, juegan su partida de mus y se toman una copa. Aparecen en la oficina a las seis de la tarde y se quedan hasta la noche. Así, si el jefe les reclama están presentes. Desde luego, la empresa fomenta este culto al trabajo», indica Utrilla.

Y es que todo tiene su justa medida, como señala Roberto Quiroga, profesor de Recursos Humanos de la Escuela de Negocios Esade. «Si alguien lo pasa bien con lo que hace, su trabajo representa un desafío o quiere conseguir éxito, ¿quién puede calificarle de adicto? Pero cuando el trabajo supone una evasión de otros problemas y no se dedica el tiempo mínimo y necesario a la familia, a los hijos y al descanso, sí se puede hablar de adicción». Quiroga añade otra característica al perfil del «workahólico»: su tremenda hiperactividad y «resistencia al estrés. La presión más que abrumarlos, les estimula en situaciones críticas».

Aunque problemas psicológicos, personales o familiares pueden estar en el origen de una adicción al trabajo, tampoco hay que olvidar que las condiciones laborales también condicionan el origen del «workaholismo», como apunta la psicóloga Mari Pau González, de la Escuela de Alta Dirección y Administración (Eada).

Exigentes objetivos

«Muchos ejecutivos y profesionales -añade esta experta- trabajan por objetivos muy exigentes, con demandas muy altas. Tienen cierta flexibilidad horaria, pero llega un momento que no saben separar la vida profesional de la laboral. A veces los objetivos son inviables. Por eso, tiene que existir una sensibilidad en las organizaciones a evitar situaciones de riesgo y que la gente pueda responder con un cierto equilibrio en su vida. Por supuesto, también se trata de una cuestión de valores y prioridades en la vida. Cada persona debe encontrarse consigo misma y tener su propio ritmo vital».

Todo por prevenir situaciones dramáticas como se viven en Japón. En el país del Sol Naciente, la adicción al trabajo ha provocado que 147 personas perdieran la vida en 2006 y que otras 66 se suicidaran o intentaran hacerlo a causa de la presión laboral a la que estaban sometidos. Allí se conoce como «karoshi», la muerte por exceso de trabajo. Muchos de los empleados murieron por ataques cardíacos que tuvieron lugar las mismas oficinas donde se estaban dejando la piel.
La distancia no es tanta con respecto a nuestro país. Los japonense trabajan una media de 1.801 horas al año, sólo una hora más que los españoles, según estudios de la OCDE. Todavía hay tiempo para poner remedio.

http://www.abc.es/20080324/sociedad...0803240256.html
  




____________
MobbingLat
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado Visitar sitio Web del Usuario
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje Re: «Workahólicos»: huida al trabajo 
 
Una 'droga' que tiene enganchados al 8% de los trabajadores españoles

Si considera las vacaciones una pérdida de tiempo, si ha hecho de su casa su segunda oficina, si trabaja un número excesivo de horas, se muestra permanentemente irritado y estresado o vive enganchado al móvil y al portátil, usted forma parte de ese aproximadamente ocho por ciento de españoles adictos al trabajo.

Si además no encuentra satisfacción en nada que no sea el trabajo -familia, amigos, aficiones,...-, si ha abandonado o perdido las relaciones sociales, si psicológica y afectivamente vive enganchado al trabajo y a ello se unen otras adicciones -tabaco, alcohol, sexo y drogas-, usted se encuentra en una fase muy avanzada de un trastorno psicológico que necesita urgente tratamiento.

'Hoy por hoy, la adicción al trabajo es la más aceptada en nuestra sociedad, la más políticamente correcta', asegura Iñaki Piñuel, psicólogo del trabajo y profesor titular de Economía y Dirección de Empresas en la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad de Alcalá.

Estudioso del problema y autor del libro 'La dimisión interior', donde profundiza en sus causas y consecuencias, Piñuel insiste en el 'margen de tolerancia enorme' que existe sobre esta peligrosa dependencia que 'destruye interior y exteriormente' a quienes la sufren.

Los atrapados son, sobre todo, altos ejecutivos de la banca, las finanzas y la consultoría, además de médicos, periodistas y otros profesionales cuya actividad está poco reglada.

'Encontramos la mayoría de los casos -continúa Piñuel en declaraciones a EFE- en aquellas profesiones que permiten, como ninguna otras, brillar, ser aplaudido, tener una notoriedad social, sobresalir por encima de los demás. Eso permite al que la sufre compensar su profundo déficit de autoestima'.

Aunque ni en España ni en el resto de Europa existen estudios fiables sobre este problema de salud laboral, Piñuel no encuentra descabellado extrapolar a nuestro entorno el ocho por ciento de afectados que arrojan las investigaciones realizadas en Estados Unidos.

MAS HOMBRES QUE MUJERES

Elena Tomás, psicóloga laboral y profesora de Psicología del Trabajo en la Universidad Rey Juan Carlos, asegura que hay más hombres que mujeres enganchados, que es más frecuente en profesionales de entre 35 y 55 años y también más en la empresa privada que en la pública o en la Administración. 'Conozco funcionarios perfeccionistas -asegura- que sólo viven para trabajar'.

'Tradicionalmente era un problema de hombres, pero estamos viendo -apostilla Piñuel- que cada vez más las mujeres nos imitan en lo peor'.

'Son personas -comenta a EFE la psicóloga - que cuando llegan a casa lo que encuentran allí no les gusta. Tampoco les llena su relación de pareja, ni se ocupan ni les importa la educación de los hijos. No saben disfrutar de la familia y los amigos, de la vida en general. O simplemente están solos y no saben convivir y sacar partido de la soledad'.

Para Iñaki Piñuel son las propias empresas las que en España 'fomentan la adicción al trabajo'. A diferencia del resto de Europa, 'aquí está plenamente asumido que una persona cuantas más horas pase en la oficina más involucrado está en la empresa, más compromiso o, incluso, adhesión siente por el proyecto empresarial. Se piensa que es mejor trabajador'.

Una idea, destaca, 'equivocada' y contraria a la filosofía empresarial de otros países de nuestro entorno, donde se tiende a pensar que una persona que prolongue su jornada laboral más allá de lo establecido 'no es capaz de sacar su trabajo adelante en el tiempo asignado y, por lo tanto, es ineficaz en su desempeño'.

Son lo que Piñuel llama 'trabajadores de cuerpo presente', aquellos que 'están esperando a que se vaya el jefe o los demás compañeros. No quieren irse los primeros porque está feo, es políticamente incorrecto. En España tenemos una asignatura pendiente a este respecto'.

A las empresas, añade el psicólogo, 'no les preocupa el problema.

No lo fomentan -dice- en el sentido de que quieran tener adictos al trabajo, pero hay notorios casos de empresarios que predican el mantener a la gente en el límite de sus esfuerzos'. Son, según su terminología, empresas y empresarios 'tóxicos'.

EFICIENCIA FRENTE A PRESENCIA

Ignacio Buqueras, presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, habla de la necesidad de 'cambiar la cultura de la presencia por otra de la eficiencia, de la excelencia. Los españoles -dice- alardeamos de trabajar diez y once horas al día. Y no por dedicar más tiempo lo hacemos mejor. Somos los que más trabajamos pero de los menos productivos'.

Tanto Iñaki Piñuel como Elena Tomás coinciden, sin embargo, en destacar que trabajar muchas horas no es sinónimo de adicción al trabajo.

'El adicto es el que no sabe cortar, el que llega un fin de semana y no sabe qué hacer, el que ni duerme pensando en lo que le espera al día siguiente en su despacho', dice Piñuel. 'Puede ser un paso previo, pero si existen una serie de carencias', aclara Tomás.

Para esta psicóloga y profesora universitaria la adicción al trabajo esconde otro tipo de trastornos psicológicos, 'indica que la persona tiene algún problema más'. 'Muchos enganchados utilizan el trabajo -añade Piñuel- para eludir, para no mirar, para no afrontar determinados problemas psicológicos'.

'Si tengo un problema fuera, en casa, con los hijos, con mi pareja, de habilidades sociales, si no sé relacionarme, qué mejor que meterme hasta el fondo en un trabajo que me da la oportunidad y el pretexto para no afrontarlo', relata Piñuel.

IDENTIFICAR LA CAUSA

De ahí la importancia de identificar la causa de la adicción antes de iniciar cualquier tratamiento psicológico o psiquiátrico.

'Salir no es fácil. Hay que querer, y siempre ponerse en manos de un profesional', comenta Tomás.

'Todo conspira -agrega su colega- para que un adicto al trabajo no sea identificado como una persona que tiene un problema. El primero que no quiere ir a terapia es el afectado, el propio adicto'.

El estado final de un adicto 'es de absoluta destrucción', concluye Piñuel, quien considera esta 'droga' un problema de salud laboral. Y como tal, insiste, hay que afrontarlo. 'Yo establecería, por ejemplo, una ITV periódica para directivos', concluye.

http://actualidad.terra.es/sociedad...les_2442086.htm
  




____________
MobbingLat
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado Visitar sitio Web del Usuario
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Responder Citando  
Mensaje Re: «Workahólicos»: huida al trabajo 
 
Una 'epidemia silenciosa' que puede acabar en tragedia

La adicción al trabajo, una 'epidemia silenciosa', según el psicólogo Iñaki Piñuel, conlleva casi siempre hábitos de vida poco saludables -sedentarismo, tabaquismo, alcohol y consumo de drogas- que pueden propiciar un final trágico.

'Los enganchados que ven peligrar su puesto de trabajo, o que lo pierden, están en un alto riesgo de suicidio', alerta Piñuel, para quien el porcentaje de personas que no acaban destruidas por esta adicción 'es muy pequeño'.

Antonio Jiménez Ramos, secretario general de la Sociedad Española de Cirugía Torácica y Cardiovascular (SECTCV) prefiere hablar de 'adictos al poder', no tanto al trabajo, personas que 'no saben decir no' y que viven en un permanente estado de ansiedad y estrés.

'Personas -añade- que descuidan su salud', que no hacen deporte y están enganchadas al tabaco, el alcohol o el café, cuando no a otro tipo de drogas, con problemas de hipertensión, diabetes y otras dolencias que pueden derivar en crisis cardiovasculares.

El doctor Jiménez Ramos cree, no obstante, que la gente es 'cada vez más consciente de la necesidad de cuidarse' y que la adicción al trabajo 'está dejando de ser valorada'.

José María Cardona, máximo directivo de la consultora Cardona, Labarga y Asociados, que se dedica a la formación de altos ejecutivos y al desarrollo de equipos, se confiesa adicto al trabajo pero tiene también muy claro que 'la familia es más importante que la empresa'.

'Si hay una buena organización del trabajo -confiesa a EFE-, si sabemos priorizar, aunque se trabajen muchas horas hay tiempo para todo. Un buen profesional exige hoy un proyecto de empresa, tiempo libre y, por supuesto, un buen sueldo'.

Según Cardona las empresas valoran más la competencia y la productividad que la permanencia en el despacho muchas horas. 'Tiene que haber -afirma- un equilibrio, necesario, entre calidad de vida personal y calidad de vida profesional. No es lo mismo trabajar mucho que ser un buen trabajador'.

http://actualidad.terra.es/sociedad...dia_2442087.htm
  




____________
MobbingLat
Desconectado Ver perfil del usuario Enviar Mensaje Privado Visitar sitio Web del Usuario
Descargar Mensaje Volver arriba Página Inferior
Mostrar mensajes anteriores:
Publicar Nuevo Tema  Responder al Tema   Página 1 de 1
 

Usuarios navegando en este Tema: 0 Registrados, 0 Ocultos y 0 Invitados
Usuarios Registrados conectados: Ninguno


 
Lista de Permisos
No puede crear mensajes
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas
No puede adjuntar archivos
No Puede descargar archivos
No Puede enviar eventos al Calendario



  

 


El Refugio de Esjo * MobbingLat * Forosnu * Foros bullying * Mobbing.nu * El Refugio Bullying * MobbingOpinión