La Justicia retirará la patria potestad al padre que abusó de sus dos hijas
El ex guardia civil perderá sus derechos cuando la sentencia condenatoria sea firme
Paco Rodríguez
Madrid- José María Cenamora no volverá a tomar una decisión sobre el futuro de sus hijos. El Juzgado de lo Penal número 3 de Móstoles había determinado que Cenamora, ex guardia civil condenado a 18 meses de prisión por abusar de su hija cuando tenía seis años, recuperaría la patria potestad cuando saliera de la cárcel. Esto choca con otra decisión judicial, que hace cuatro años determinó la retirada del derecho de Cenamora a visitar a la víctima e incluso el de hablar con ella por teléfono.
Y es que el historial delictivo de Cenamora no acaba ahí. También abuso de su hijastra mayor, durante cinco años -de los 10 a los 15-, situación que la menor no pudo soportar y que terminó de forma trágica cuando, a los 17 años, saltó al andén del metro al paso de un convoy, tras confesar los hechos ante unos familiares. La condena, tres años de prisión.
Por todo ello, el condenado no tendrá derecho a tomar decisión alguna sobre el futuro de su hija. El ordenamiento jurídico establece que pierde este privilegio en el momento en el que existe una sentencia firme en su contra por abusar sexualmente de alguno de sus hijos. Esto no se ha producido porque su ex mujer, Rosi, va a recurrir para que se le aplique la pena máxima en este tipo de delitos, establecida en seis años. Además, la familia cuenta con el apoyo de la Fiscalía de Madrid, que ayer dijo que iba a recurrir.
La única manera de que el condenado pierda totalmente la patria potestad definitivamente es a través de un procedimiento civil. Por ello, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, se pondrá en contacto con Rosi para apoyarla en todo lo que necesite. Canalda, además de exigir el cumplimiento íntegro de las penas para este tipo de delincuentes, solicitó que «se les obligue a presentarse una vez por semana en comisaría, un hospital y en el juzgado, para que estén controlados y se lo piensen mucho antes de reincidir, porque parece demostrado que este tipo de delincuentes nunca se rehabilitan».
Rosi presentó la primera denuncia hace cuatro años, después de que «mi hija -que por entonces tenía seis años- me contó lo del juego del pene y la perlita que le había enseñado su padre y cuando un niño cuenta algo así no creo que sea una cosa que invente».
http://www.larazon.es/39383/noticia...e_sus_dos_hijas
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