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Soy el primero que reconoce que en los Estatutos de l ´Associació, no se puede encontrar dentro del apartado de finalidad que esta pueda actuar en caso de maltrato de un menor por parte de sus tutores,y no es mi intención hacerlo, pero las palabras de desesperación se agolpan dentro de mi boca, empujando a unos
labios cerrados que apenas ya pueden contenerlas.
La pequeña Alba, un pequeño ser indefenso de cinco años que se debate entre la vida y la muerte en una cama que seguramente le vendrá excesivamente grande, de un Hospital , cuando lo que deberia de hacer es estar jugando, mientras inunda con sus risas de felicidad infantil cualquier estancia de una acogedora vivienda
familiar.
El otro día, estaba de espaldas a la pantalla del televisor y estaban dando la noticia de sus maltratos, relataban como podrían haber sido los maltratos que le infligía su padastro, que su madre estaba acusada de asesinato en tentativa y tenía prohibido ver a su hija, aunque la había podico ver cuatro minutos.
Acto seguido el periodista de la televisión, informa a los televidentes que si el Juzgado había mandado una orden de investigación a los Mossos de Esquadra, pero que en vez de mandarla por Correo Certificado Urgente la había, mandado por Correo Ordinario, tardando diecisiete días, que los Mossos de Esquadra, habían devuelto la orden por no ser de su potestad, por la misma vía, tardando diecisiete días más, que si el Juzgado lo había mandado a … , la orden dando vueltas buscando un destinatario que ejecutase la Orden Judicial y Alba sufriendo agresiones.
Seamos realistas, que en esta ocasión como en otras tantas la Administración ha funcionado de una forma mecánica sin sensibilidad ,ni presteza por la seguridad de Alba. Por ello debemos de preguntarnos ¿Quién es tan o más culpable en el caso de la pequeña Alba quien le ha infligido los daños o quien podría haberlos evitado porque tenía el poder para hacerlo y embargo con su forma de proceder ha permitido que
la niña esté hoy en el Hospital entre la vida o la muerte?
Sigo de espaldas al televisor y oigo que le han quitado la tutela de Alba a su madre y se la han dado a la Generalitat y la verdad muestro mi escepticismo porqué creo que si la madre no está capacitada para ejercer de madre, la Administración ha demostrado que tampoco lo está.
El reconocer que se ha obrado de una forma errónea, no es suficiente, hay que depurar responsabilidades para que no vuelvan a ocurrir casos como el de Alba.
Alba no es un número de expediente, Alba es el nombre de una niña de cinco años, un ser humano que rie,llora, siente dolor, alegria,tristeza, y que por encima de todo ,ha nacido con dos derechos fundamentales, la vida y la libertad,y a Alba ya se la ha intentado privar de los dos y con solo cinco años.
Aunque las palabras han fluido por mi boca, me siento apesadumbrado por Alba, mis deseos son que se restablezca, y que sus risas invadan algún hogar , parque infantil,
que se confundan con otras risas infantiles.
Jordi Frauca
ACAECAT
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